Una noche fría ©

Noche fríaLa noche era fría. Paulino Moreno se había perdido y tenía miedo. Le acompañaba Carlos. Eran los más pequeños del grupo y ahora estaban solos en medio del monte; una broma que les habían hecho los chicos mayores del pueblo y, sin duda, la represalia por su empeño en acompañarles a buscar musgo para el Belén de la escuela. Además, nada más salir del pueblo les hicieron cargar con los coloños vacíos, mientras ellos encendían los cigarros que llevaban escondidos en los calcetines, después de amenazarles con sendas collejas, para que no se chivasen. Sigue leyendo

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